26 junio 2017
15 febrero 2017
Un 15 de febrero hace tiempo...
Notas de mi diario de otro 15 de Febrero... (sigo sintiendo igual)...
Ya no me tengo que maquillar como antes y he simplificado mi vestuario, me atrevo a salir a la calle con la cara lavada oliendo a colonia citrica, una cara conocida me sonríe y levanta la mano en forma de saludo, un desconocido me hace preguntas en el supermercado porque lo han movido todo de lugar y no encuentra nada, la cajera que me conoce de mucho tiempo y que es peruana se alegra de verme y me pregunta como preparar un caucau, la mujer en la cola pone cara de pocos amigos y mira con envidia como mi esposo me ayuda a sacar los productos del carrito de compras.
Es domingo 15 de febrero del 2015 y busco en mi vieja Biblia unas palabras de Juan y me encuentro entre las páginas una foto de mi madre y se me encoge el alma, mi cuerpo se estremece y siento un escalofrío, trato de no llorar, de controlar mi llanto, pero no puedo...No me acostumbro, es domingo y ella pasaba todos los domingos conmigo, con nosotros, en mi casa, fueron cientos de domingos desde 1978 hasta el 2010. Me hace tanta falta su voz, su mirada. Era mi madre y yo para ella era su mejor amiga, su hermana, su hija, su madre, su confidente, su enfermera, su peluquera, su asistente, su hija mayor.
No puedo vivir de recuerdos, no quiero pensar en el pasado, pero no puedo evitarlo. Me siento en la sala y me imagino que todas las personas importantes de mi vida siguen vivas, que en un rato empieza la fiesta y que llegan todas con sus lindas ropas y luciendo tan elegantes y femeninas. Nada como las reuniones de una familia unida y querida. Me acuerdo de muchos días luminosos, de muchos domingos en familia cuando era apenas una quinceañera y me encantaban los sombreros y las botas de vaquero, los domingos en el campo, a veces en el Club Regatas, otras veces en la Cantuta, casi siempre en casa de los abuelos paternos, los veranos en la casita de la playa, los viajes internacionales gratis por ser hija de piloto.
Cantaba baladas y las canciones de Serrat y de Cabral, con mis amigos bohemios, era gran bailarina y presente siempre en las discotecas de moda, mis amigas todas talentosas y muy guapas.
Mi padre en su uniforme de piloto comercial, mis hermanitos rubios, bonitos y valientes.
Ahora disfruto cada instante porque ya entiendo el valor de los momentos inolvidables, la primera vez que tuve entre mis brazos a mis hijos, a mis nietos, a mis hermanos, a los hijos y los nietos de mis amigas queridas, sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus travesuras, sus tropiezos, las noches en blanco, los llantos. Uno quiere ser bombero el otro quiere ser director de cine, soldado, cantante, payaso, paracaidista, piloto, chef, rico, famoso. Yo quiero que sean felices.
No quiero tener cosas viejas en casa. Me he llenado de cosas buscando llenar los vacios, los huecos enormes que dejan las ausencias. Quiero tener muñecas, muchas para que cuando llegue de visita mi nieta pueda jugar con ella.
Tengo guardado un viejo pantalón porque cuando vuelva a recuperar la figura... quiero viajar a tierra santa y enterrar mis dedos en la arena.
.
Quiero vivir enamorada de la vida, del amor, de mis seres queridos, disfrutar de todos los momentos simples. Limpiar los dedos marcados de mis traviesos nietos en la puerta de vidrio que da al jardin, donde ayer jugaban felices y bulliciosos, me dejaron la casa patas para arriba y al encontrar un pedazo de pan debajo de la mesa y recoger un zapatito levanto mis ojos mirando agradecida al inmenso cielo. Y sueño momentos no vividos, los imagino.
Es tarde, mi esposo apaga las luces de la sala. Busca mi mano y me invita a ver un programa en la tele.
En la Biblia encuentro un poema en una servilleta de papel. Simple pero tan profundo. Momentos. La felicidad nos llega en cuotas de quince minutos.
Recuerdo como flotaba en sus brazos enamorada, recuerdo como mi madre acariciaba mi rostro y me consolaba, recuerdo los primeros pasos de mis hijos, sus primeras palabras, sus abrazos, sus manitas acariciando mi rostro cansado, sus miles de preguntas y quisiera tener el poder necesario para ordenar que en ese mismo instante se detuviera el tiempo.
Gracias Padre de los Cielos por los bellos recuerdos. Cuida a todos los que se me adelantaron, diles que me hacen falta, diles que los quiero con toda mi alma.
Ya no me tengo que maquillar como antes y he simplificado mi vestuario, me atrevo a salir a la calle con la cara lavada oliendo a colonia citrica, una cara conocida me sonríe y levanta la mano en forma de saludo, un desconocido me hace preguntas en el supermercado porque lo han movido todo de lugar y no encuentra nada, la cajera que me conoce de mucho tiempo y que es peruana se alegra de verme y me pregunta como preparar un caucau, la mujer en la cola pone cara de pocos amigos y mira con envidia como mi esposo me ayuda a sacar los productos del carrito de compras.
Es domingo 15 de febrero del 2015 y busco en mi vieja Biblia unas palabras de Juan y me encuentro entre las páginas una foto de mi madre y se me encoge el alma, mi cuerpo se estremece y siento un escalofrío, trato de no llorar, de controlar mi llanto, pero no puedo...No me acostumbro, es domingo y ella pasaba todos los domingos conmigo, con nosotros, en mi casa, fueron cientos de domingos desde 1978 hasta el 2010. Me hace tanta falta su voz, su mirada. Era mi madre y yo para ella era su mejor amiga, su hermana, su hija, su madre, su confidente, su enfermera, su peluquera, su asistente, su hija mayor.
No puedo vivir de recuerdos, no quiero pensar en el pasado, pero no puedo evitarlo. Me siento en la sala y me imagino que todas las personas importantes de mi vida siguen vivas, que en un rato empieza la fiesta y que llegan todas con sus lindas ropas y luciendo tan elegantes y femeninas. Nada como las reuniones de una familia unida y querida. Me acuerdo de muchos días luminosos, de muchos domingos en familia cuando era apenas una quinceañera y me encantaban los sombreros y las botas de vaquero, los domingos en el campo, a veces en el Club Regatas, otras veces en la Cantuta, casi siempre en casa de los abuelos paternos, los veranos en la casita de la playa, los viajes internacionales gratis por ser hija de piloto.
Cantaba baladas y las canciones de Serrat y de Cabral, con mis amigos bohemios, era gran bailarina y presente siempre en las discotecas de moda, mis amigas todas talentosas y muy guapas.
Mi padre en su uniforme de piloto comercial, mis hermanitos rubios, bonitos y valientes.
Ahora disfruto cada instante porque ya entiendo el valor de los momentos inolvidables, la primera vez que tuve entre mis brazos a mis hijos, a mis nietos, a mis hermanos, a los hijos y los nietos de mis amigas queridas, sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus travesuras, sus tropiezos, las noches en blanco, los llantos. Uno quiere ser bombero el otro quiere ser director de cine, soldado, cantante, payaso, paracaidista, piloto, chef, rico, famoso. Yo quiero que sean felices.
No quiero tener cosas viejas en casa. Me he llenado de cosas buscando llenar los vacios, los huecos enormes que dejan las ausencias. Quiero tener muñecas, muchas para que cuando llegue de visita mi nieta pueda jugar con ella.
Tengo guardado un viejo pantalón porque cuando vuelva a recuperar la figura... quiero viajar a tierra santa y enterrar mis dedos en la arena.
.
Quiero vivir enamorada de la vida, del amor, de mis seres queridos, disfrutar de todos los momentos simples. Limpiar los dedos marcados de mis traviesos nietos en la puerta de vidrio que da al jardin, donde ayer jugaban felices y bulliciosos, me dejaron la casa patas para arriba y al encontrar un pedazo de pan debajo de la mesa y recoger un zapatito levanto mis ojos mirando agradecida al inmenso cielo. Y sueño momentos no vividos, los imagino.
Es tarde, mi esposo apaga las luces de la sala. Busca mi mano y me invita a ver un programa en la tele.
En la Biblia encuentro un poema en una servilleta de papel. Simple pero tan profundo. Momentos. La felicidad nos llega en cuotas de quince minutos.
Recuerdo como flotaba en sus brazos enamorada, recuerdo como mi madre acariciaba mi rostro y me consolaba, recuerdo los primeros pasos de mis hijos, sus primeras palabras, sus abrazos, sus manitas acariciando mi rostro cansado, sus miles de preguntas y quisiera tener el poder necesario para ordenar que en ese mismo instante se detuviera el tiempo.
Gracias Padre de los Cielos por los bellos recuerdos. Cuida a todos los que se me adelantaron, diles que me hacen falta, diles que los quiero con toda mi alma.
Esta es la bitácora virtual de pedacitos de mi vida y del libro que fue publicado en Junio del 2009. Estos son pues retacitos de mis primeros libros y también mis primeros pasos como escritora, poeta y recolectora de cuentos e historias. Bajo mi nuevo nombre de “Mariangeles” que es una de mis protagonistas de Luz de Almas Viejas. La idea es que este BLOG sea un espacio de registro del proceso de creación, publicación y otras de mis experiencias y lo que llamo los "Pedacitos de mi vida". Aquí comparto con ustedes queridos lectores mis opiniones, vivencias, las cartas de mis amigos, lo que siento, fotos, recortes,chistes, pensamientos, lo que pienso y plasmo en el papel y de todo un poco. Bienvenidos sean todos ustedes a mi mundo literario en donde puedo ser, sentir, expresar y jugar con las letras armando y arreglando un poquito los problemas de nuestras vidas de hoy en este siglo XXI. Soy Mary Fernandez y escribo para los pobres, para aliviar el hambre, todo el dinero de la venta de mis libros es para obras de caridad para el Centro Luz de Almas del cual soy fundadora y al que le trato de dedicar todo mi tiempo libre.
07 octubre 2013
Toc, toc.
¿Está ya tan dormida la casa de los gatos,
que ya nadie habita en estos mundos?
Parece mentira cuando tiempo atrás
aquí se reunían silvestres y salvajes
junto a esos gatitos adorables
que tienen hasta sus camas.
¿Dónde están todos ellos?
lejos sin hacer ni un ruido
o siquiera murmullos
de lo que antaño fue el eco.
Que vuelvan los juglares
y las acróbatas de poesías varias
también los interpretes de prosas
sin olvidarnos a los soñadores.
Esos que aún despiertos
con las pupilas como platos
sepan maullar como los gatos
y escribir cien mil cuentos.
Etiquetas:
Kramen
Soy uno que se perdió entre los cientos de pensamientos que flotaban por la ciudad en ese instante. Una mina programada para acabar con un único personaje que sus labios pronunciaron una vez y escribieron en un trozo de papel…
20 abril 2013
“Soledad efímera”
Me gusta estar ausente.
Disfrutar de momentos
de dulce soledad.
Sabiendo:
Que
te tendré mañana.
Que
volveré a ser tuya.
Que
dormiré en tus brazos.
Que
beberé tus besos.
Que
secaras mi llanto
y
seras mi consuelo.
Yo
seguiré tu paso.
Yo
velare tu sueño.
Sera
tuyo mi hombro.
Serán
mis ojos tuyos
Sera
tuyo mi pecho.
Seremos
dos en uno.
¡Nos
daremos aliento!
27 febrero 2013
Anonimato
Kilos de anonimatos
Robados en la esquina
Antes que tus brocatos
Me dan por asesina
En vida de antifaz
No eres ni tan capaz.-
Amalia Lateano
http://convergencia-poetica.foroargentina.net/
www.amalialateano.com
Robados en la esquina
Antes que tus brocatos
Me dan por asesina
En vida de antifaz
No eres ni tan capaz.-
Amalia Lateano
http://convergencia-poetica.foroargentina.net/
www.amalialateano.com
07 febrero 2013
El vehículo a la luna.
Escribir me relaja, me sumerge en un placentero estado de
duermevela al borde de un precipicio que es sueño profundo para un insomne. Yo
que extermine un ejército de ovejas con suavizante y busque todas las obras pictóricas
posibles para decorar el techo de mis habitaciones comenzando por rostros
deformes en un gotelé. Necesito la tinta para vaciar si de alguna manera se
puede, esos pensamientos inconexos que saltan alegres por la cabeza y si se
puede darles vida y forma… dejándolos libres.
Puede que sea escritura automática… otros dirían que mecánica,
algunos dirán que únicamente digo gilipolleces y divagaciones en todos los
formatos que van desde el escueto y sintetizado verso o la más letárgica prosa
que a su vez oscila entre la historieta y la argumentación de un ombligo
danzante. La verdad es que simplemente escucho a la palabra como en los dictados
que se hacían en el colegio de un libro de texto. Alguien narra y yo escribo.
Al final hasta he descubierto que lo hago ya sin mirar las letras mirando la
pantalla absorto en la magia, cada mano sabe a donde ir y como un ejercicio
repetido durante un tiempo incontable. Los dedos conocen cada letra aunque estén
desgastadas.
Sólo se equivocan cuando es el ordenador de un turista de
otro país, o en otro lugar que no sea este. Suele pasar que cuando duermo ni
siquiera sueño, olvide como se metía uno dentro, de lo calentito que estaba
bien arropado y la facilidad que tenía de abrir esa puerta y entrar a ese mundo
sin que me costase siquiera esfuerzo. Quizás entonces no sabía lo que ahora o
no tenía tantas preocupaciones. Puede que no recuerde siquiera si sueño y me
desconecte como un autómata que escupe tinta por las noches y vive la vida de día
como el resto de los mortales. Pero la sensación de pesadez se gana gota a
gota, como el que se duerme leyendo. Puede que sea la misma moneda vista desde
ambas caras.
Igual que se abre un libro… lo mismo que se cierra una
historia. Todo con sus puntos y su línea de destino. O puede que sin guión ni
trama… tan sólo un folletín informativo, un libro de instrucciones o el
prospecto de un medicamento. Son palabras latiendo en silencio esperando a que
algunos de tus sentidos se decidan a observarlas.
O al contrario de lo normal de las cosas, sea yo quien de
alguna manera nunca he sabido vaciar mis pensamientos de otra manera. Hay una
posibilidad de que la frase más repetida hacia mi persona ha sido: un cállate o
un silencio imperativo. Cabe no haya duda de la opción de que sea muy inquieto
como muchos otros.
Pero a veces es cierto y tienes que oírlo para aceptarlo. O
mismamente, cerrar los ojos y darte la vuelta como una croqueta para seguir
durmiendo. Estas no son horas de seguir despierto me han dicho siempre. Eso
tambien es cierto.
Etiquetas:
Kramen
Soy uno que se perdió entre los cientos de pensamientos que flotaban por la ciudad en ese instante. Una mina programada para acabar con un único personaje que sus labios pronunciaron una vez y escribieron en un trozo de papel…
04 febrero 2013
L'ATMELLA
UN DIA CUALQUIERA EN UN SUEÑO ANTES DE DESPERTAR,
CAES DESESPERADAMENTE POR UN LABERINTO QUE SE ASEMEJA A LA ESCALERA DE LA CASA DE TU INFANCIA,
ANTES DE ATERRIZAR DE CUALQUIER MANERA EN EL ZAGUÁN TE SOBRESALTA UNA LUZ VIOLETA,
DESCUBRES QUE ESTÁ AMANECIENDO Y QUE EN LA COCINA ALGUIEN TRASTEA CON LAS TAZAS DEL DESAYUNO,
TE VUELVES A ACOMODAR EN EL EMBOZO QUE FORMAN LAS SABANAS DE TU LECHO
Y A LOS POCOS SEGUNDOS ELLAS ESTÁN ALLÍ CASI AL BORDE DEL PROMONTORIO DESDE DONDE OBSERVASTE EL ÚLTIMO EMBATE DEL MEDITERRÁNEO,
QUE COMO UNA FIERA ANCESTRAL EMPUJABA AL VERANO FUERA DE SU REINO, SIENTES LOS RETAZOS DE ESPUMA TODAVÍA HÚMEDOS EN LAS MEJILLAS.
SIN EMBARGO SABES QUE NO ES REAL PORQUE AHORA ELLAS ESTÁN ALLÍ....
Y ESO NO FORMA PARTE DE TUS RECUERDOS CONSCIENTES...
30 enero 2013
La vida en verso.
Siempre se termina
cualquier dictadura
que extinga la vida
y silencie la palabra.
Final para toda bruja
con un punto en boca
que acalle su historia
exiliándola a la nada.
De donde nunca jamás
tuvo que salir sin mas
ofreciendo sus migajas
cual oro en horas bajas.
Vuelve la sangre nueva
a gatear bajo esta luna
que como foco ilumina
cada noche a la familia.
Etiquetas:
Kramen
Soy uno que se perdió entre los cientos de pensamientos que flotaban por la ciudad en ese instante. Una mina programada para acabar con un único personaje que sus labios pronunciaron una vez y escribieron en un trozo de papel…
03 enero 2013
Mundo
Deseo que el mundo se rinda a tus pies
Que destrabes tus enigmas y te encuentres, y te mires al espejo, y te reconozcas
Y te enfrentes a vos misma, sin darle tregua a la nostalgia
Te mires fijamente, te reconozcas entre la gente
Y no te llenes de artimañas, no te vendas espejitos de colores
Camina, soñá, pensá y salta
Cae sin pausas por el precipicio de la locura
Y después de encontrarte no te olvides de buscarme
Sabes que te espero, aunque este distante.
02 noviembre 2012
Hoy publico este hermoso poema de la autoria de Raul Adames Franceschi
POCO A POCO

Poco a poco, te fuiste alejando,
Poco a poco, te quisiste ir,
Poco a poco, me dejaste solo,
Poco a poco, me quedé sin ti.
Todos mis te quiero, quedaron perdidos,
El cariño tuyo, ya no es para mí.
Y mis labios sufren, la ausencia de besos,
Autor: Raul Adames Franceschi
POCO A POCO

Poco a poco, te fuiste alejando,
Poco a poco, te quisiste ir,
Poco a poco, me dejaste solo,
Poco a poco, me quedé sin ti.
Todos mis te quiero, quedaron perdidos,
El cariño tuyo, ya no es para mí.
Y mis labios sufren, la ausencia de besos,
De esos que se fueron, al irte de aquí.
Volví a estar errante, en noches muy largas,
Ausentes de afectos, llenas de sufrir.
Noches que tu siempre, supiste llenarlas
De abrazos, de sueños, de vida, de ti!
Me rasgaste el pecho con esta distancia.
Huérfano de amores, ya no se vivir,
Y al quedarme solo, con tantos recuerdos,
El llanto me ahoga al verte partir.
Volví a estar errante, en noches muy largas,
Ausentes de afectos, llenas de sufrir.
Noches que tu siempre, supiste llenarlas
De abrazos, de sueños, de vida, de ti!
Me rasgaste el pecho con esta distancia.
Huérfano de amores, ya no se vivir,
Y al quedarme solo, con tantos recuerdos,
El llanto me ahoga al verte partir.
Autor: Raul Adames Franceschi
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


