21 mayo 2009

Puertas -IV-

-Volutas de café-


Su mirada se pierde a través de la ventana contemplando los tejados y las fachadas bañados del sol de la mañana mientras el café humea en su taza y de pronto cae en cuenta, es primavera y aún no se ve ningún brote en los árboles del parque. Qué retrasada anda la estación. Y el pensamiento crea un pliegue en el tiempo trayéndoselo de nuevo hasta allí, desayunando con ella otra mañana de sol y árboles desnudos. Una voluta intangible, sin prisa. Dos miradas abrazadas, dos brazos engarzados.

Ensimismada, bucea los recuerdos, el futuro, los recodos de su sonrisa, el destello pícaro de sus ojos. Suspendida de ellos, dejándose llevar, toma a sorbos su café negro y dulce, paladeando la lasitud que le provocan esas sensaciones.

Pero dura poco. Un pensamiento esquirol se las arregla para colarse y traerla de golpe al presente, la burbuja estalla y todo se desvanece.

Suspira... Hay que ir a trabajar.


©Paloma