20 julio 2011

desesperanza


Estoy más que arto
de navegar este barco,
de bogar y bogar…
sin que el se apiade de mi.

Cada día las olas
de este bravío mar
se hacen más escabrosas,
mi barco zozobra…
mi ser se resiente…

Hundo el ancla…
y el oleaje me zarandea
a su libre albedrío…
para arrancarla y seguir
navegando solitario.

No hay puerto,
ni tierra firme
donde encontrar
una taberna…
donde encontrar
una botella de ron
o cualquier licor
que ahogue el desespero.

Nuevamente este día
amaneció el mar en calma
para tornarse desesperante
y llevar esta nave marinera
a los arrecifes…
eso que nacen
en la duda misteriosa…
que nunca se sabe
tras que ola aparecerá.

Romero de Buñol
20-07-11

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