14 mayo 2009

Juegos


Juguemos,
confía en mí,
no te muevas,
no digas nada,
tan solo asiente,
parpadea.
Jugaremos a una cosa,
muchos lo llaman pasión,
otros sexo.

Agacha la cabeza,
te vendaré los ojos,
te ataré las manos.

Rozaré con mis dedos
tu cuerpo, aunque vestido
por una simple blusa
roja que resalta el carmín de tus labios.

No digas nada,
es un juego,
te iré diciendo lo que te hago,
aunque lo notarás en seguida.

Cojo un hielo que lo
deslizo entre tu piel
blanca como la porcelana,
tus senos son los primeros
en despertarse,
tu aliento empaña mis gafas,
tus piernas empiezan a bailar
al son de la tremula persuasión,
el hielo se va derritiendo,
igual que tu alma,
que ha quedado vendida
al mejor postor,
mis sentidos.

Empiezo a jugar al final
de tu tela,
donde la oscuridad,
da paso a un brillante
rocío,
tu boca jadea al notar
pequeñas trasparencias
de mis manos,
son solo siluetas,
pues no te toco,
insinuo.

Tu boca quiere hablar,
pero tus palabras se ahogan
en gemidos de extasis
descontrolados,
nerviosos.

Y yo te susurro,
lentamente en el oido
"cariño si solo es un
juego".
By Lan

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