18 mayo 2009

Viaje Astral

41.-Viaje Astral
De Max Thomsen

De pronto caminaba, de pronto se apoyaba en los pilares etéreos del consejo en el plano astral ese ser alguna vez conocido como Carlos, haciendo tal como había aprendido en tantos años de viaje fuera del cuerpo, sin desear, sin anhelar, esperando sin esperar nada, a que los tres jueces restantes dieran su veredicto acerca de si Carlos debía o no volver al plano físico a continuar su aprendizaje eterno. Dentro de los años que no son años, pues el tiempo es cosa distinta en el plano astral, Carlos ha aprendido a preocuparse por el presente instantáneo y nada más, pero como lo aprendido es no siempre practicado, Carlos tiende a caer en el recuerdo y entregarse a él como si estuviera ocurriendo de nuevo, por eso es que espera sin esperar, pues ha caído en el vicio de extrañar.

Carlos no esperaba una respuesta positiva por parte de los jueces, él sabía que ellos pueden ver más allá de mentes y pensamientos, conocerían su delirio de retorno, sabrían que después de tanto “tiempo”, Carlos no se sentía parte de ese plano, que había perdido la adaptación y conocimiento que obtuvo en un principio y que a veces se escondía en pequeñas burbujas sólo para recordar cómo era el plano físico. Carlos temía, aunque no debía temer, que sería retenido en su maestría espiritual por más tiempo, pero estaba equivocado.

Carlos ya emprende su viaje de vuelta, lentamente va corporizando una vez más, comienza a sentir de nuevo, a ver, a oler, a tocar, a limitarse al cuerpo del que se abstuvo por tantos años, ahora ese ente vuelve a ser Carlos. Pero cuando abre los ojos, ese tal Carlos se da cuenta que ahora, ese ya tampoco es su lugar.

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