
Solo siendo la pandereta
Que se agita en tus caderas
Sería solo sinceramente silencio
No habría manos deshojadas
Que pudieran detener esta tormenta
Solo penetrando tus vaginales sueños
Que se adueñan de tus sábanas
Sería sin cesar sucio sudor
No esperaría al amanecido sabor
Que endulza el aire de sexo
Para barnizar las nocturnas paredes
Con olvidadas eyaculaciones
Soy solo sinsabor
Siguiendo salinos sueños
Secos y sobrios
Sin tí
Sencillo y directo. Gracias.
ResponderEliminarUn descubrimento, este espacio literario.
Saludos...