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02 marzo 2010

verdad nº 7



Verdad nº 7- Héroes & Villanos

...Y llueve...
avecinando tempestad...

Cala hondo en la tierra
el peso del remordimiento
al abogar por maldades
a pesar de ser los súbditos y no el rey
los culpables de atrocidades.

La mollera de su majestad tambalea sobre el cetro,
finos hilos de sangre por destino conoce.
Aun así mantiene en su soberbia, engreída y altiva,
su posición endiosada, mal aconsejada
y tozuda.

Auto-engaño de victoria
con la corona por trofeo
conduce a las malas lenguas
a fines desmesurados, engañosos, jamás alcanzados
y a la toma de medios atroces y sanguinarios.

El fin nunca justifica los medios,
ni plebeyos consejeros consiguen el cetro.
Salvo en historias de villanos, ladrones y proscritos.
Y en estas, nada más aferrar el ansiado galardón
todos terminan en el patíbulo.

Conmoción en el auditorio ante las nubes
la lluvia empapa la chola del soberano.
El cabecilla de todo, de cara a la galería
perdió la poca honra que en su haber poseía
por no rodearse de súbditos nobles,
al no mirar por los ojos de la moral
y ser más ambicioso que el diablo.

Consuelo le quedaría en esta vida
cuando las sonrisas llenas de malicia
de sus "desconsolados" y huérfanos consejeros
ven temblar la daga de la justicia
sobre sus maquiavélicas cabezas.

Y como la vida real,
este cuento de héroes y villanos
llega siempre a su final
con una sonrisa como meta
la justicia de la mano
y al inocente indefenso
con perdiz en su buche
y la felicidad en su regazo.

06 noviembre 2009

Verdad nº 4

4-Nada dura para siempre. Todo tiene un fin.

Si efectivamente. Si miramos la vida. Todo tiene un inicio y un final. Nada es para siempre.
Esta visión de comienzo y fin, creada y fomentada por las personas, tal vez tenga su base en la exquisita belleza de lo sutil y efímero. Los momentos geniales de nuestra vida, por norma general son instantes, milésimas de segundo y suelen tener una duración breve. O, aunque sea larga, mientras los vivimos se nos hacen increíblemente cortos, minúsculos. Entre muchos motivos, su genialidad es por su escasa duración, por ser tan efímeros, por tener esa pizca de fugacidad pasajera. Esto nos permite recordarlos, vivirlos, rememorarlos tan intensamente cuando deseemos, que realmente para nosotros son eternos. Hacemos eterno aquello que deseamos. Y por ello, le ponemos final a todo. Somos nosotros quienes elegimos a que conceder la eterna belleza, la capacidad de hacernos sonreír mientras lloramos, la posibilidad de ser felices entre tanto caos y de forma eterna siempre que queramos darle vida con un breve pensamiento. La elección esta en nuestras manos puras. Tan solo necesitamos imaginar, reflejar su luz en nuestra vida. Y desde nuestra posición de soñar. Volver a vivir una vez más todo lo que queramos.

“Los momentos de nuestra vida,
los que definen como somos,
jamás fueron planeados”

Mamen Somar

 Hace años, un gran amigo, cuando empecé a investigar, me enseño que para demostrar algo, tengo que demostrar que no es todo lo demas. Es decir, para demostrar que algo es negro, tengo que demostrar que no es rojo, ni amarillo, ni verde...etc. Hoy, demostrare esta verdad a base de eternidad.

“Todo es eterno”




“Nadie ni nada muere…
…si alguien los recuerda y rememora”


La instantánea de tu cara al verme. La mirada de dicha al besarme. Tu primer paso por el puente de mi sangre. El baile de mi sueño escrito en la pared, donde escribías con pintalabios un “te quiero”. Se esfumo el milagro puro y dejo paso a los deseos carnales.
La Mano te susurra a través de la piel. El gesto de la estatua inmortal en medio de aquella plaza. Y su sonrisa socarrona, cuando nos escondíamos detrás de ella para contar historias del universo, de miradas infinitas y de cómo me tiemblan las piernas con ese aura de grandeza. De eternidad.


La huella de tu dedo sobre mi espalda me abraza cada noche cuando lloro. Entonces sonrío y te siento cerca como en capítulos anteriores. Soy testarudo a pesar de los años. Prefiero las repeticiones, los recuerdos. Y me niego a creer en los finales. Pues la mayoría no son felices como en los cuentos de princesas, perdices y rufianes…ah! Y de príncipes claro!


”En la vida, nada muere si no queremos. Y menos el amor.”


Solo el odio y el rechazo pueden sepultar aquellos recuerdos que no deseas tener, y que sin embargo los guardas aun en tu regazo clasificados como “fundamentales”. Sin embargo tienes la necesidad de borrarlos por no poderlos revivir de nuevo y por la punzada directa al corazón que te clava la nostalgia…


Y no te das cuenta…que todo tiene vida eterna si así lo sientes, si así te convences y ves que con cada final nace algo nuevo y por tanto eterno. Que con cada abrazo, con cada amistad nace un sentir que te obliga a no querer morir nunca, que quieras ayudar a otro a sentir lo que a ti te han hecho sentir…todo. Se trata de un circulo vicioso de amor, hermosura, belleza, de vicios de sentir, de vivir. En el fondo….¡siempre fui un vicioso!


Antes no creía en nada. Aprendí a creer viendo. Me hice escéptico. Y aprendí a mirar con los ojos cerrados. Es como se mira bien el aura. Desde entonces soy escéptico del escepticismo. Cada noche realizo un último baile. Tomo un trago de la copa de vino dulce de aquella noche, me cuelgo de una estrella y la ilumino. Por fin me doy cuenta: cada segundo que desee será eterno, no lo guardare, lo viviré eternamente.


Para siempre
ese sentir exultante
me hace sentir feliz,
me congratula con
cada sonrisa.
Me ayuda a vivir.


“Nada”
dejara de existir,
todo será inmortal,
la muerte dejará
paso a mi frenesí.
Mis penas dejaran de fluir
mi sangre teñirá de escarlata
lo gris
no habrá principio ni final.


“Mi regalo será un folio blanco y vacío, un lápiz y una goma. La historia la empiezas tú, el final es para mí. Por cada línea una vida te daré, y al llegar al margen del papel, ya me encargo yo de no terminar.”


“Te protegeré del tiempo y de su final tantas veces como quieras.
Tan solo has de poner voluntad, sonreír a la tormenta.
Tener paciencia.
Y mi mano, siempre estará abierta
a traerte de nuevo,
a recordarte que si quieres,
viviremos nuestros deseos intensamente,
de forma perenne,
de manera incansable.
Los lamentos desterrados,
Las penas en un saco,
Y nuestro sentir puro y limpio
manos impolutas
Felicidad absoluta.
Todo lo que queremos,
Vivirá en el tiempo.”





Un abrazozzzz

Julián

02 noviembre 2009

Verdad nº 3


3ª- Hay cosas en la vida que no podemos, ni queremos cambiar.


El miedo es libre, y tenerlo también. Todos podemos tenerlo, pero la verdad es que tan solo retrasa las cosas, nunca las evita. Realidad: Las cosas hay que afrontarlas, no huir de ellas. Ya que…”viajero que huye, tarde o temprano detiene su andar” Pero, todos tenemos, nos influye, nos impacta, nos atemoriza y hace que muchas veces no realicemos cosas que queremos hacer o que debemos hacer. ¿Porque? Pues eso, simplemente por miedo.

Una vez más lo repito...


"Rendirse, es lo que mata a las personas"



Julián Nailes.

13 septiembre 2009

Verdad nº 2

La política es una mierda:

No amigo, la política es preciosa, pero la empobrecen quienes la ejercen mal y cubren con su estela grisácea a quienes intentan practicarla de forma correcta.




Ahora un poema:


Te Recuerdo.


Te recuerdo

en cada pensamiento.

Y te hago mas presente,

más palpable,

más cerca de mis ojos,

Más lejos de mis manos.


Escurren entre mis dedos,

gota a gota, sentimientos

por ti causados.

Escapan de mi alcance,

y hombro a hombro lucho

Contra el olvido:

Prefiero recordarte.


Rubrico mi mano en esa baldosa

donde escribimos nuestros nombres

para la eternidad,

donde dejamos nuestras esencias,

donde gritamos el “juntos o muertos”

donde ignorantes de nosotros,

creíamos ganar al tiempo.



Recojo la parte de alma

sobrante y desparramada entre las grietas.

Y ahora, con tan solo un pensamiento, me doy cuenta:

Sí, prefiero recordarte.



JN.

SVF

10 septiembre 2009

Verdades

Verdades

Existen verdades tan terribles. Tan demoledoras. Que en la practica, se vuelven (o las volvemos) en verdades teóricas, y no reales.

Verdad número 1:

La vida es eso: Nacemos, vivimos, envejecemos y fallecemos.

Esta premisa, puede que sea cierta. Pero se me encoje el corazón de tan solo pensarla.

Pues no es tan simple la vida. Ni siquiera me atrevería a hacer un resumen de la vida tan burdo si me pidieran que la resumiera.

Porque nacemos, reímos, cantamos, lloramos, sentimos, vemos, cerramos los ojos, los abrimos, los volvemos a cerrar. Sonreímos. Gritamos, cantamos, llueve, oscurece, seguimos cantando, clarea, alumbramos al sol, a la luna, a unos labios, a dos, a tres, a cuatro, incluso a todas las bocas del mundo. Saboreamos cada palabra, cada beso, en cada esquina, en cada cama, con cada caricia. Con cada lágrima, con cada mirada, crecemos, y nos escapamos de la calle hacia el cielo. Y bailamos el blues, con 3 pasos, 7 notas, un libro abierto, y un capricho de nuestra mano girando a nuestro alrededor. Y miramos a través del cristal resquebrajado. Lloramos de nuevo, nos caemos, nos fumamos la vida en un bar, nos follamos la tristeza, y así es, porque el amor nos vuelve a engañar una y otra vez y caemos en sus lazos traicioneros de una nueva oportunidad. Nos sentamos, bebemos, Ron-limón por supuesto y siempre que no haya Jack Daniels. Nos fumamos un cigarro, incluso dos, tal vez un porro (de yerba of course) y redactamos las líneas de nuestra existencia. Las borramos, lo intentamos, ya no se puede, nos arrepentimos, luego no, lo remarcamos, volvemos a actuar de la misma forma, vuelven los remordimientos, cogemos la goma, y la tinta se corre, arrancamos el papel, lo rompemos en varios trozos, cada uno a papeleras diferentes de la ciudad irá. Tomamos el último sorbo. Nos levantamos, vemos un escaparate: “Yo solo quiero…”. Pensamos, yo solo quiero ser feliz, hacerte el amor, viajar por el universo, levantarme tarde, acostarme aun mas tarde que ayer mientras fantaseo sobre como cazar una estrella. Volverte a tener en la cama, acariciarte, perderme entre tus cabellos, sentir tu aroma a fresa, hacerme una tostada con mantequilla y mermelada de frambuesa o naranja amarga. Tropezarme, que se me caiga, y por supuesto sentirme feliz con mi cara de bobo y resignación ante la perdida tostada.

“Una vida menos, pues creare otra”.

“Yo solo quiero…¡que carajos! No quiero nada, quiero estar así de feliz mientras vivo, envejezco y cuando muera.”

Vuelve la seguridad, se marchan los remordimientos. Aprendemos de nuestros errores, y desemos reconstruir nuestro papel, ya no…tenemos otro nuevo para redactar...de nuevo, las lineas de nuestra vida, pero ya seran las de mañana, nunca las de ayer.