27 mayo 2009

Entre mis dedos



La noche muere bañada en lágrimas, que se desperezan por un cielo estampado de inquietudes, y entre mis dedos, como el agua, se desliza el último hálito de tu recuerdo, caduco de besos, infierno de esperas y tiempos muertos. La brisa, de un mar sonámbulo de sueños perdidos, crea remolinos a mis pies con tus recuerdos, y yo, me dejo llevar en volandas de mis propios desvaríos, queriendo abrir mis brazos y saltar a su seno, que me espera hambriento, como lo fue tu vientre, trampolín de mis deseos. Teje la espuma la colcha donde mi rostro se refleja, espejo de nadas acometidas, de miedos acompasados por palabras mudas, de inocencia, de miedos, de tristeza.
Cierro los ojos, avanzo un paso en el portal de mi destino, donde tal vez me esperes, llevada por el viento, que juega con mis cabellos, colgajos de esperanzas dormidas, rotas, perdidas en ruines mentiras.
Y así te veo, en el momento en que tus cenizas desaparecen, cuando tu piel toca la mía, por única y última vez. Mis dedos, manchados, te dicen adiós, mis labios, lamen el polvo gris grabado en mis manos. Mis ojos, dejan vagar una solitaria e indecente lágrima, que cae dócilmente, hasta estrellarse contra los guijarros del acantilado, expandiéndose como un volcán.
Bajo mis pies, tal vez, el vacío quiera hacerse eco de mi suerte rota.

© Javier Marzo. http://cafeconletras-bluesnight.blogspot.com/

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