20 mayo 2009

Supersticiones

Martes 13 de junio,
me levanto de la cama con el pie izquierdo,
como de costumbre,
me visto deprisa,
hace un día caluroso,
algo me dice que va a suceder un acontecimiento desagradable,
lo intuyo,
en mi mente no dejan de venir flashes del incidente.

Me sirvo mi tazón diario matinal de cereales ahogados en abundante leche,
al introducirlo en el microondas derramo el bol,
con mi consiguiente enfado y serie de blasfemas variadas.

Me visto y bajo a la calle,
un gato negro y viejo se cruza fugaz en mi camino con ojos cristalinos y verdes como la hierba,
se esconde debajo de un cohe atemorizado,
sospecho que él también intuye algo,
a su edad seguro que ya ha gastado cinco vidas.

Al pasar por el restaurante de la esquina,
alcanzo vagamente a ver al camarero
vertiendo la sal sobre la mesa de un solitario cliente en un intento malabarista para evitarlo,
pocos metros mas adelante atisbo un andamio,
lo esquivo a duras penas entre la muchedumbre,
a la vez que una pareja de origen oriental me impiden avanzar
con su paraguas abierto,
evitando así que el sol acaricie su blancuzca y delicada piel de melocotón,
andan delante mío con un ritmo cansino y autista,
hablando no sé que idioma,
me suena a chino,
apuntan fascinados con sus dedos a todos los edificios de más de treinta alturas,
¡jodidos rollitos!.

Entro a la panadería y observo detenidamente que la escoba está cambiada de lugar,
detrás de una puerta situada al revés,
cruzo los dedos y toco la madera del mostrador,
¡Dios me bendiga en este dia insufrible!,
desando mi camino y vuelvo a casa con mi pan,
me dispongo a subir y antes de ensartar la llave en la cerradura,
golpeo tres veces la punta contra el pomo,
buena suerte,
o eso creo.

Me desvisto y me doy cuenta de que mis calzoncillos están del revés,
voy al váter,
me miro al espejo y examino el pequeño derrame en mi ojo derecho,
me lavo la cara
a la vez que el agua purifica mi arrugado rostro,
escucho el frenazo de un coche en la calle,
lamento incesante de ambulancias...

4 comentarios:

Rosario dijo...

Buen argumento me ha gustado.
Yo no soy supersticiosa, pero respeto a todo el mundo.
Un besito Rosario

Kramen dijo...

No me habia fijado que habia otro creador de fotogramas... muy sabroso tu texto... una pelicula formidable de alguien que camina de puntillas y guarda sus manias en secreto.

Fabulosa vida creada en una historia.

Mariangeles dijo...

Excelente, otro aplauso -- que no se te suba a la cabeza pero escribes SUPER BIEN - estas entre mis favoritos -- con KRAMEN y VICAIROT y porsupuesto el Gato Negro y Alka Seltzer - todos ustedes son un grupo de talentosos escritores con una mentes creativas y originales (me he sentido muy identificada con tu relato ya que tengo que ser una de las personas mas supersticiosas del mundo.

VICAIROT dijo...

Yo tampoco soy supersticiosa es mas les cuento que a veces paso por debajo de una escalera por gusto, y tuve una gatita negra a la que adoraba, pero en cuanto al relato me parece bárbaro porque a quien no le ha pasado de tener uno de esos dias jajaaj fuera cual fuera la fecha del año. Un saludo afectuoso Castorin! Vic

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